Luego de la lluvia, se lava las penas?
Ayer llovió a cantaros. En una ciudad que no esta acostumbrada a sentir el pequeño goteo del cielo. Sentir el goteo en nuestra piel, de una forma, en situaciones difíciles lo tomamos como parte de un ritual interno, del cual botamos las penas, renaciendo a un día nuevo.
Hoy es un día nuevo, le pido al cielo me haga entender lo que esta pasando en mi interior, reconocer por que de esta tormenta y me guíe, no por el buen camino, sino por el lugar que me haga mejor persona, me llene de alegrías y pueda ser feliz! Es mucho pedir?
No lo creo, es un derecho que todos tenemos!
Hoy me sentare, y pensaré en mis proyectos personales. En mis deseos y sueños pendientes.
Hoy pensaré en mi familia, el gran amor que les tengo.
Hoy no me tendrás, como todos los días… hoy no seré tuya, sino de otro y otros, por que necesitan de mi entera y completa, para hacerlos sonreir.
Hoy abrazo a mi familia y decido por ellos, por que los amo, quizá no sienta la misma pasión que gracias a ti pude sentir, pero están ahí para mi, cuando los necesito. Que forma egoísta la nuestra de querer la nuestra, no eras más mio por que no se podía, no era más tuya por que no creo haya otra forma, pero eso quedo atrás.
Hoy le sonrío al futuro, y le hago una mueca al pasado.
Hoy pienso en tí, pero te estoy dejando.